Empezamos el segundo bloque, El tamaño de la Tierra, midiendo. Nos encontramos un ambiente científico en el que la gente está "infectada del deseo de conocer la Tierra". Era una necesidad saber el radio o la masa de nuestro planeta, lo que da un poco de envidia.
Por las páginas que he tenido la suerte de resumir se pasean Halley, Hooke, Newton y Cavendish entre otros.
Me ha llamado la atención el curriculum de Halley, capitán de barco, cartógrafo, profesor, astrónomo, secretario de la Royal Society e inventor entre otras cosas, no paraba este hombre. Pero no descubrió el cometa que lleva su nombre.
He disfrutado con este excelente momento para la historia de la ciencia: la cena de Halley, Hooke y Wren en la que deciden intentar demostrar que las órbitas planetarias son elipses. Algo no muy importante que al final desencadena que un genio comience a publicar sus estudios. La excusa de Robert para no desvelar la demostración y la valentía de Edmun para ir a ver a Newton sin avisarlo (recordemos que tenía un caracter especial) decoran de forma divertida el comienzo de los Principia.
No quiero centrarme en Newton todavía, prefiero darle a Halley su momento de gloria. Después de pedirle a Sir Isaac que le enseñara la demostración de que era la elipse la que marcaba el movimiento de los planetas, continúa alentando las publicaciones de Newton hasta el punto de que lo convence para que termine la obra y paga la edición de los Principia, esto si que lo hace merecedor de pasear su nombre en un cometa.
El libro más importante de la física hasta ese momento no venía solo sino que nos aparece acompñado de las famosas polémicas con Hooke y Leibniz. Con estos antecedentes no es de extrañar que lo escribiese de forma inaccesible para los no iniciados en las matemáticas a conciencia, caracter que tenía el hombre.
A cambio debemos agradecerle, por poner un ejemplo que no incluya sus teorías, que crease el primer laboratorio en Cambridge.
Tras la publicación del libro se hace más importante para la sociedad del momento conocer las magnitudes de nuestro planeta. Para conocer su masa utilizando la primera ley universal, la de gravitación, basta con encontrar el valor de G y las matemáticas harán el resto. Muestra de la importancia comentada es la colaboración internacional para determinarla, aunque acabase en fracaso.

El éxito en esta empresa fué para Cavendish, consigió la medida con solo un 1% de error y lo hizo público, algo que para él no era nada divertido y por ello muy poco habitual. El listado de desubrimientos que no hizo públicos y que hoy llevan el nombre de su segundo descubridor es impresionante. Hubo que esperar casi un siglo a que Maxwell redescubriera sus resultados y, quiero suponer que para alegría del propio Henry, ya no había forma de que la gloria recayese en él.
Lo que me gustaría debatir choca un poco con la importancia de los momentos recreados en el capítulo, intentaré mezclarlo todo:
Nos encontramos con el gran Newton capaz de lo mejor y de perder años con la alquimia. Vemos la publicación de sus descubrimientos, al igual que los de Cavendish, no era algo fundamental. Ahora si algo no se publica es porque no existe, ningún científico que descubra a demuestre algo comparable al trabajo de estos dos monstruos se lo guarda para si. La era de la comunicación nos permite compartir datos al instante lo que hace que podemas avanzar mucho más rápido. ¿Es posible que en esta sociedad haya un genio que no nos muestre sus descubrimientos?
Las implicaciones científico-religiosas de las Leyes de Newton no son discutibles y su importancia tampoco. ¿Crees que una nueva teoría, por ejemplo de la unificación de interacciones, podría cambiar la visión que tenemos del mundo?
A modo de hilo conductor Bill nos muestra a científicos corriendo
Finalmente también espero que hablemos de la importancia de las Leyes de Newton o las disputas entre científicos.
Espero haber abierto lo suficiente el abanico para todos podáis opinar...pues venga, ya estáis tardando.


















